Comunidad Budista Tibetana Online

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La dakini Khadro-la visita España 0

Posted on junio 16, 2010 by SanghaVirtual.org

En 2008, el Venerable Roger Kunsang, asistente personal de Lama Zopa Rinpoché, se reunió con una extraordinaria mujer que es ampliamente reconocida como dakini y además oráculo. Ciertamente alguien considerado muy especial por Su Santidad el Dalai Lama, Kirti Tsenshab Rinpoché y Lama Zopa Rinpoché. Este extracto forma parte de una entrevista publicada en el número de otoño de 2008 de Mandala, la revista de la FPMT.

Khadro-la, en la foto rodeada de otros Rimpochés, es una dakini emanada de Tara, además de uno de los oráculos del Dalai Lama.

El próximo 25 de junio, Khadro-la dará enseñanzas en el centro Nagarjuna de Barcelona, y los días 29 y 30 estará en el Nagarjuna Madrid. No dudéis contactar con estos centros de la FPMT para aprovechar esta oportunidad extraordinaria antes de que no queden plazas, porque son muy limitadas.

Venerable Roger: ¿Puedes contarme por qué te fuiste de Tíbet?

Khadro-la: Ocurrió en el último minuto. No tenía esa intención, y la verdad es que no tenía dinero para viajar. Seguí una señal que tuve en sueños. Había un autobús tocando el cláxon avisando de que salía, y hasta que no subí al autobús, ni supe hacia dónde me dirigía. La gente me dijo que el autobús se dirigía a Lhasa, y de ahí a Shigatse. Un par de días después supe que también se dirigían al Monte Kailash.

Un día, mientras hacíamos una parada camino de Shitagse, me encontraba circumbalando el monasterio de Tashi Lhumpo cuando me crucé con un anciano vestido con un doti, la tradicional tela india. Este completo extraño me dió 2000 gormos. Me pidió que me sentara junto a él, y me empezó a contar muchas historias extraordinarias. Me dijo que la India estaba justo detrás de aquella montaña, y que yo debía reunirme con Su Santidad el Dalai Lama y otros lamas. Me siguió insistiendo que me dirigiese a la India, y en aquel momento no me pareció nada extraño, aunque ahora cuando lo recuerdo me parece increíble.

Ven. Roger: ¿Fue muy dificil llegar a la India?

Khadro-la: ¡Oh, sí! Fue muy duro. No formaba parte de ninguna misión; me limitaba a seguir a los peregrinos. No recuerdo del todo bien cuánto duró el viaje, pero hice quince vueltas al monte Kailash, pero debido a mis acciones inusuales y las palabras que pronunciaba, se corrió el rumor de que yo era una dakini. La gente empezó a hacer cola para verme, incluso buscando mi bendición. Fue muy cansado atender a toda aquella multitud, pero un monje muy amable de un monasterio cercano me cuidó muy bien con comida y bebida. Incluso organizó un buen sistema para que la gente viniera a verme, a recibir bendiciones, etc. Muchas de aquellas personas expresaron su deseo de ir a la India conmigo.

Una noche, de repente y sin hablarlo con antelación, me hice a la idea de marcharme a la India y también un hombre, que hizo de guía, nos guió a diecisiete de las personas que estábamos en el autobús por el camino que conduce a la frontera. No tenía apenas experiencia y le costó diecisiete días llegar a Kathmandú (Nepal). Debimos haber tardado solo siete días. Estábamos en tierra de nadie, y en realidad no había caminos, ni gente a quien preguntar. Era imposible saber siquiera si estábamos ya fuera de Tíbet. Solo nos quedaba seguir las señales de mis sueños. Cuando nos sentíamos desorientados, nos dirigíamos hacia donde aparecía un círculo de luz. Tal vez fuese una bendición del Dalai Lama, o de Palden Lhamo.

A veces teníamos que caminar todo el día entero sin comer ni beber, y a veces también tuvimos que andar toda la noche. No estábamos preparados para un viaje tan largo.

Cuando llegamos a Nepal, me sentí muy enferma por una intoxicación de la comida, y no pude continuar con mis compañeros hacia la India. Me tuve que quedar en el centro de recepción de Kathmandú, vomitando sangre, lo que hizo pensar al personal del centro que tenía alguna enfermedad contagiosa. Me dejaron fuera del edificio a dormir, en el campo. Estaba tan débil que no podía ni cambiar de postura. Cuando me tenía que mover, me tocaban con palos largos porque tenían miedo de tocarme con las manos. Como empeoré, pensaron que no sobreviviría, así que me preguntaron si quería dejar un último mensaje para mi familia y me pidieron alguna dirección para enviarlo.

Así que pedí a los monjes de un monasterio que recitasen oraciones tras mi muerte y que incinerasen mi cuerpo en cierto pico. Luego supe que se trataba de la colina santa de Nagarjuna, donde el Buda explicó el sutra llamado Langru Lungten.

Les pedí que llevasen mi orina en una botella, y se la dieran al primero que se encontraran a la entrada de la Gran Estupa de Boudanath, en Kathmandú. En aquel momento yo estaba semi-consciente, pero fueron tan amables de ayudarme a hacerme este favor. La persona que tomó mi orina se encontró con un hombre a la entrada, que resultó ser un médico tibetano. Tomó muestras de mi orina y diagnosticó que me había intoxicado al comer, me recetó algunas medicinas e incluso me hizo llegar píldoras de bendición. Mi salud mejoró notablemente y tuve muchos sueños buenos. Cuando me recuperé, me enviaron al centro de recepción de Dharamsala (India), junto a otras personas que acababan de llegar.

“Llegué a Dharamsala no mucho después de que algunos monjes de mi pueblo hubiesen tenido una discusión con el personal del centro, así que tenían mala impresión de cualquiera que llegase de aquella zona. Así, yo también me convertí en víctima. Como yo era muy joven me preguntaron si me gustaría unirme al colegio o si prefería aprender algún oficio. Mi respuesta fue muy clara y sincera: Dije que ni quería ir al colegio, ni quería aprender nada. Cuando vivía en mi casa siempre tenía una gran vocación de ayudar a los buenos meditadores, así que me dedicaba a recoger leña y llevar agua a los meditadores que vivían cerca de mi pueblo. Ni siquiera sabía que Tíbet estaba ocupada por los chinos, y que esa era la razón por la que los tibetanos se iban al exilio. Los chinos nunca me maltrataron y nunca me faltó comida ni ropa. Mi único deseo era ver a Su Santidad el Dalai Lama, y como tengo el problema de ser alocada a veces, yo simplemente quería saber cosas del Dalai Lama, fuera aquello bueno o malo. Era todo lo que quería. Si no, solo quería volverme a mi casa”.

Lama Zopa, Dagri Rinpoché y Khadro-la durante una puja

Actualmente, Khadro-la reside cerca de Namgyal, el monasterio de Su Santidad el Dalai Lama en Dharamsala. Según distintos lamas, es una emanación de Khadro Yeshe Tsogyal, de Vajrayogini y/o de Tara.

Osel vuelve por sorpresa a la FPMT 0

Posted on junio 09, 2010 by SanghaVirtual.org

Osel, abajo en el centro.

Osel Hita dejó a todos con la boca abierta presentándose en el Instituto Vajrapani para el “Gran Día del Amor” para la consagración de la nueva estupa de Lama Yeshe y en conmemoración de la vida del lama. Fue una ocasión muy especial, que convocó a un gran número de alumnos veteranos de la FPMT.

Osel asistió a los tres días que duró la reunión directiva de la FPMT en Portland (Oregón, EEUU) donde volvió a estar en contacto con la organización. Lama Zopa Rinpoché y los demás miembros de la junta estuvieron encantados con su aparición, y le invitaron con gran entusiasmo a volver pronto. Por su parte, Osel dijo que volvería si encontraba tiempo.

Osel saluda a los presentes.

En una entrevista para la revista Mandala, Osel ha hablado de su reencuentro con la Fundación: “Cumplí 25 años hace no mucho, así que ya es hora de devolver la ayuda que me han ofrecido. Es hora de devolverles esa amabilidad. Siento que ha llegado el momento de involucrarme más con la organización. Quiero aprender más sobre todo porque no he estado muy al tanto durante los últimos años. Eso llevará tiempo. La gente me está empezando a aceptar por quién soy, y eso ha facilitado las cosas”.

La entrevista completa de Osel con Carina Rumrill está disponible en el número de Julio-Septiembre de 2010 de la revista Mandala, que se publica hoy, 9 de junio.

[Muchas gracias Karma Chöeky por informar]

Novedad: Significado del vajra, la campana y el mala 0

Posted on noviembre 07, 2009 by SanghaVirtual.org

¡Queridos amigos, ya podéis disfrutar de una nueva página en SanghaVirtual.org!

Queremos dar las gracias a Su Eminencia Tulku Ogyen Rinpoché por compartir en su página de Facebook una breve explicación sobre el significado de los elementos que forman el vajra (tib. dorje), la campana y el mala, para que podamos hacer un mejor uso de estos objetos rituales en beneficio de los demás.

Podéis encontrar esta página haciendo click en “Enseñanzas” en el menú de la izquierda.

Sogyal Rimpoché enseñará en Barcelona en octubre 0

Posted on septiembre 30, 2009 by SanghaVirtual.org

Sogyal Rinpoche se hizo popular en Occidente por aparecer en la película Pequeño Buda

Sogyal Rinpoche se hizo popular en Occidente por aparecer en la película "Pequeño Buda"

En este curso de fin de semana, Sogyal Rimpoché compartirá  métodos profundos y prácticos enfocados a desarrollar una transformación y confianza duraderas para poder afrontar los retos de la vida diaria. Además de las enseñanzas de Rimpoché, se combinarán prácticas de meditación y presentaciones de otras enseñanzas de Rimpoché, realizadas por estudiantes experimentados.

Organiza: Rigpa España: Asociación creada y dirigida por Sogyal Rimpoché

Lugar: Hotel Duques de Bergara ( C/Bergara 11) Junto a Plaza de Cataluña, Barcelona, España.

Horario: de 10h a 20h. Con pausa de dos horas al mediodía.

Donativo: Por todo el fin de semana  80 € o  70 € para socios de Rigpa España

Para más información e inscripciones: www.rigpa-spain.org

Teléfono información / de 11 a 14h: 649 40 33 33

“Es absolutamente necesario para mí volver algún día”. Osel Hita se sincera en una entrevista para El Mundo 2

Posted on junio 02, 2009 by SanghaVirtual.org

Una imagen reciente de Osel

Una imagen reciente de Osel

Tiene 24 años y en nada se parece al niño granadino que sorprendió a España al ser identificado como la reencarnación de un lama. Fue recluido en un monasterio tibetano con 6 años y sólo pudo salir de allí a los 18. «Crónica» lo localiza en Madrid, donde lleva cinco años viviendo en el más absoluto anonimato. Ahora cuenta en exclusiva su relato más sincero, lleno de llantos, de privaciones y de dudas.

Un reportaje de Ana María Ruiz para El Mundo (www.elmundo.es)

El objeto que trae en el bolsillo derecho del pantalón -unas bermudas con estampado de camuflaje, muy hippies- es la mejor metáfora del momento vital en el que se encuentra. Osel Hita Torres lo fabricó con sus propias manos hace cinco años, muy poco después de huir del Monasterio de Sera -cuna del budismo, ubicado en el sur de la India, uno de los refugios del exilio tibetano-, y de renunciar al nombre de Lama Tenzin Osel Rimpoché.

La identidad le fue dada en 1986 cuando, siendo él aún un mocoso y después de una exhaustiva búsqueda por todo el mundo, el propio Dalai Lama lo señaló como la reencarnación del venerable Lama Yeshe. Aún no andaba cuando lo sacaron de su Bubión natal, en Granada, para que iniciara su inmersión en el budismo peregrinando por los centros de Europa y América. Con seis años fue entronizado y enclaustrado en Sera, donde ha sido adorado como una divinidad y educado en la disciplina monacal más férrea. «Con 14 meses ya me habían reconocido y llevado a la India. Me vistieron con un gorro amarillo, me sentaron en un trono, la gente me veneraba… Me sacaron de mi familia y me metieron en una situación medieval en la que he sufrido muchísimo. Era como vivir en una mentira», dice mientras juguetea con una hebra de hilo desprendida de su camiseta.

A los 18 años dijo basta, se quitó la túnica granate y azafrán y cruzó los muros del monasterio para perderse por el mundo, desapareciendo así de la escena pública. Hasta hoy.

El objeto que saca del bolsillo es una figura con forma de corazón que hace las veces de llavero. Su primera artesanía en cuero -explica-, tres capas de piel curtida, las puntadas con nudos internos para que, si una se rompe, no se desbarate la pieza, tres días de trabajo… Un trabajo muy puntilloso para enmarcar la esfera central, que no es sino una brújula. La aguja le marca claramente los puntos cardinales, pero Osel dice sentirse desnortado. El amuleto, que siempre lleva consigo, le recuerda que aún busca su rumbo. «La infancia es el periodo más importante de la vida porque es cuando se forma la persona, y la mía fue frustrante y llena de sufrimiento. Mi crecimiento se frenó y hay muchos aspectos en los que aún tengo que madurar: convivencia, sociabilidad, conocerme mejor y saber quién soy… Muchas veces me sorprendo a mí mismo con reacciones en las que no me reconozco, sobre todo en las relaciones, que es donde realmente vemos nuestros colores». [Se refiere a las relaciones con las chicas. Hasta los 18 años, sólo convivió con los 5.000 monjes del monasterio, todos varones. Ahora tiene pareja].

Ha fijado la entrevista en la céntrica Plaza de España, a las 12.30 de la mañana del miércoles. Se acerca puntual un joven de 24 años, estéticamente también rebelado contra su vida anterior. En lugar del rasurado, luce melena larga, perilla y patillas pobladas, una camiseta desgastada y un par de zapatillas negras agujereadas, con más kilómetros de los que ha podido aguantar la tela.

Osel Hita lleva cinco años viviendo en Madrid, refugiado en una ciudad que le ha sido muy propicia para mantener el anonimato, circunstancia que trata de preservar con especial ahínco. Mientras los medios de comunicación informaban erróneamente de que el llamado «niño lama español» estudiaba cine en Canadá, él volvía a casa con la silueta de una porra policial marcada en el costado tras participar en una manifestación contra la Guerra de Irak en la Puerta del Sol. O hacía de discreto traductor en la conferencia de un maestro tibetano al que le había fallado el intérprete a última hora. Puede, incluso, que usted lo haya obsequiado con alguna moneda creyéndole un artista callejero más.

El empeño por mantenerse alejado de los focos obedece a cierto recelo hacia los medios, de quienes considera que no siempre le hemos trazado un retrato justo; a que necesita silencio para encontrar la identidad perdida; y al convencimiento de que la gente altera su comportamiento cuando descubre su supuesta divinidad. Sólo accede a la entrevista tras mucha insistencia y con el compromiso de que no se darán datos que lo identifiquen. Tampoco se le tomarán fotografías. No quiere que lo reconozcan por la calle. «Cuando la gente se entera de mi pasado es como si ya no me vieran humano», dice.

Ocurrió en 2005, cuando ingresó en el colegio mayor San Juan Evangelista, en Madrid. Los 600 alumnos del centro esperaban su llegada con morbosa curiosidad. «Un compañero insistió en que subiera a la sala de televisión a ver una serie. Había 40 o 50 personas hablando y, de repente, se hizo el silencio. Todo el mundo me miraba. Me sentí como el borreguito de Norit en un zoológico. “Tú eres el niño lama, ¿no,?”. Me di cuenta de que me estaban exhibiendo». En los dos años que pasó allí, salió poco de su cuarto.

Sí es cierto que Osel Hita se ha formado en la carrera cinematográfica, pero no en la lejana Canadá, sino en el NIC -Instituto de Estudios de cine- madrileño. Estudió dos años de Dirección de Cine y completó la diplomatura con un tercer curso de Dirección de Fotografía.

Durante el tiempo que Richard Gere pasó en Sera, asistiendo a las enseñanzas del Dalai Lama, fue alojado en la cabaña vecina a la de Osel. Éste se encontraba todas las mañanas al actor -«un tío fenomenal, muy majo», dice-, pero nunca pudo comentarle sus dotes interpretativas porque no había visto sus películas. La tele está prohibida en Sera. En las pocas ocasiones que el pequeño lama tenía oportunidad de contemplar aquel ingenio -cuando salía del hotel o en alguna proyección especialmente seleccionada por sus maestros-, pasmaba. Desde entonces tiene inoculada la fascinación por el cine.

EL CHICO DE ORO

La primera película que los monjes le mostraron tenía mucho que ver con su mundo. Titulada El chico de oro, está protagonizada por un niño budista que ha sido raptado porque posee poderes mágicos y a quien Eddie Murphy trata de salvar. «Yo no me sentía como aquel chico», dice sentado en el granito de uno de los monumentos de la plaza, al que se ha encaramado de un salto. «En realidad nunca me sentí parte de aquello».

De Osel Hita el budismo espera que continúe el camino emprendido por el Lama Thubten Yeshe. A éste se le recuerda como un hombre cordial, cercano, risueño, tolerante y buen comunicador. Fue uno de los primeros maestros que salió de la India para divulgar las enseñanzas budistas en Occidente. Osel aún no se gestaba en el vientre de María Torres -budista, como el padre de Osel, Paco Hita- cuando el Lama Yeshe falleció, de un ataque al corazón, a los 49 años, en Los Ángeles, en marzo de 1984.

El discípulo del fallecido, el lama Zopa, anduvo más de un año buscando su reencarnación hasta que varias visiones oníricas lo condujeron a la cuna de Osel, nacido el 12 de febrero de 1985. El bebé viajó entonces en brazos de sus padres hasta Dharamsala, en el Himalaya indio, donde el Dalai Lama, en mayo de 1986, lo eligió entre otros nueve niños aspirantes. Toda su familia se trasladó con él a Nepal hasta que en 1988 fueron «amablemente invitados» a abandonar el país. Tres años después, cuando Osel tenía 6, fue entronizado y recluido en Sera.

Osel Hita está llamado a tomar las riendas como director espiritual de la Fundación para Preservar la Tradición Mahayana (FPMT), una organización internacional no lucrativa, fundada por el Lama Yeshe, que hoy cuenta con 130 centros e instituciones en 30 países. «Soy el heredero de la multinacional oficial», dice Osel, cuya manutención sigue corriendo a cargo de la FPMT.

Su misión comprendería también continuar la labor de divulgación en Occidente iniciada por su predecesor. Un enorme conflicto para él que ni siquiera se considera la reencarnación del lama Yeshe.

«Nunca me voy a sentir preparado para adoctrinar a nadie. No puedo pasar mis ideologías porque yo mismo las estoy cambiando constantemente. No puedes decirle a nadie “esta es la verdad, cógela” porque nunca será su verdad sino la tuya. Cada uno debe buscarse dentro porque cuanto más busques fuera más te alejas de tu ser. Lo importante es nuestro interior, un universo mucho más grande que el que hay afuera», dice, impregnando su discurso de un sedimento filosófico labrado durante las largas jornadas de sesudo estudio de la materia -16 horas, seis días a la semana-, la piedra angular del budismo.

«Lo importante para mí ahora es hacer algo en lo que me sienta útil, encontrar una dirección en la que poner mi energía».

De momento parece haber encontrado esa orientación que tanto reclama mirando el mundo tras la lente de una cámara. Se siente más cómodo en el terreno documental, disciplina en la que admira sobre todo a quienes abordan problemáticas sociales o ponen rostro a los excluidos. Menciona a los directores Michael Moore, Javier Corcuera o Kean Loach y los títulos El último vals de Bashir o la trilogía Powaqqats («Vida en transformación» en idioma hopi), Koyaanisqatsi («Vida fuera de equilibrio») y Naqoyqatsi («La vida como guerra»), del experimentalista estadounidense Godfrey Reggio, como sus referentes.

Está a punto de finalizar un máster especializado en el género en Documental. Las próximas semanas las dedicará a montar el material que ha recopilado durante el curso junto a sus tres compañeros de equipo de trabajo. Una de las cintas ha sido grabada en la localidad abulense de Martiherrero. «La intención era que la gente de allí se sintiera como el pueblo palestino. A las puertas de la Iglesia, tras la misa, montamos una barrera humana formada por gente vestida de militares, con perros y todo, que les impedía el paso, y grabamos sus reacciones. Se verá también un pan con forma de Palestina que cada año va perdiendo una porción, que es lo que se ha comido Israel, hasta que sólo queda Gaza y Cisjordania cruzadas por una bala», explica evidenciando su posicionamiento respecto al conflicto.

Antes de acudir a la entrevista, Osel ha estado comprando unas cuerdas para la guitarra. Lleva cinco años practicando con el instrumento sin gran destreza por mucho que escuche y reescuche a su adorado Jimi Hendrix, cuyas letras cita con frecuencia: «Cuando el poder del amor supere el amor al poder el mundo conocerá la paz».

No es que sus manos no sean lo suficientemente hábiles, más bien achaca la impericia a su oído, muy zote porque ha crecido sin música. En el monasterio también estaba totalmente prohibida. «Y el fútbol, el teléfono, el ordenador, los videojuegos, cantar, tener instrumentos, la tele, las mujeres…», enumera Osel la lista interminable de restricciones. «Cada vez hay más reglas».

Por ser un reencarnado, tenía menos libertad de movimientos que la mayoría. Le asignaron lo que él denomina un manager, una suerte de asistente encargado de las cuentas de su casa. «Sólo se me permitía relacionarme con otros reencarnados y sólo podía visitarlos una vez a la semana, siempre acompañado».

DISCIPLINA MEDIEVAL

Osel enseguida se reveló contra esa disciplina que califica de «medieval» y que contempla el castigo físico como método correctivo. «Era muy rebelde, siempre lo he sido. La única forma de controlarme era a base de palos. Hacía muchas gamberradas. Me negaba a hacer lo que tenía que hacer y hacía lo que no estaba permitido», cuenta desviando la mirada hacia la punta de sus zapatillas. Sus iris son verdes, una rareza en el Tíbet, y la explicación de que los otros niños lo llamaran «ojos blancos» cuando querían burlarse de él. «Psicológicamente, todo me ha afectado muchísimo. Aún tengo rabia dentro y, a veces, cuando sale, hace que descontrole o me deprima».

Desde que tiene memoria, se recuerda pidiendo que le permitieran salir de allí. «Pero no me dejaban decidir». Cuando tenía 8 años, gracias a la ayuda de un monje español, logró grabar un mensaje en un casete y hacérselo llegar a su madre. «Prácticamente lloraba. Le pedía que me sacara de allí porque no era feliz. Ella tardó segundos en hacer las maletas e ir a mi encuentro». María se lo llevó de Sera, pero el vuelo de su retoño -Osel es el quinto de nueve hermanos- duró poco. La responsabilidad de contener la esencia de Yeshe pesó y se dispuso que regresara.

Con 17 años, a punto de cumplir 18, decidió tomar el control de su vida. Acudió a su maestro, el lama Zopa, el hombre que reconoció en él la reencarnación de Yeshe, y le expuso sus intenciones. «Le dije que quería marcharme y me hicieron prometer que volvería. “Dentro de 10 años”, dije yo en mis pensamientos. Y así lo haré. Quiero volver porque necesito enfrentarme a mi pasado y aceptarlo. Es absolutamente necesario para mí regresar allí algún día. Aún me quedan cuatro años, pero pienso cumplir mi promesa».

-Osel, ¿eres budista?

-No, soy agnóstico científico espiritual. Creo en la consciencia y en las vidas pasadas y futuras. Para mí la vida no termina cuando se muere porque si no, no tendría sentido. El cerebro no puede ser lo único que nos mantiene vivos. Aparte está el alma, la consciencia o el ser, que es algo más eterno.

Salir de Sera fue para Osel un vertiginoso salto hacia un mundo de novedades desconcertantes e inabarcables. Todo era nuevo. Nunca había visto besarse a nadie, por ejemplo. «Lo que más me sorprendió es que la gente se besara en la calle. Allí era un tabú», dice. Nunca había pisado una discoteca. «Me fui a Pachá [en Madrid], me pedí una cola y aluciné al ver bailar. ¿Qué hace toda esta gente, botando, pegados unos a otros, asfixiados y encerrados en esta caja llena de humo? ¿Esto es música? Suena a ruido. Me duelen los oídos. Quiero irme. Me pareció lo más raro del mundo».

Ahora disfruta moviéndose de la mano de un buen tema de reagge, de trance o de drum & bass. Y toca la guitarra, la batería, las congas y el djembe. Otro reencarnado al que conoció en Sera y que, como él, ha decidido renunciar a su condición de lama, ha montado un grupo de rap y lo ha invitado a que le toque la batería en algún tema. No son raros los lamas que reniegan del budismo. Osel conoce a un puñado de elegidos que también han acabado con la brújula en el bolsillo, buscando su rumbo fuera de los muros de Sera.

El primer destino que eligió Osel cuando tuvo libertad de movimientos fue Canadá, donde pasó todo 2004. De su estancia le quedan un título equivalente al Bachillerato y varias cicatrices en la mano izquierda, 34 puntos de sutura, heridas forjadas en el campo de rugby. Le siguieron seis meses en Suiza, donde estudió Filosofía, Derechos Humanos, Francés y Arte.

Cumplió los 20 en el carnaval de Venecia. En las fotos se le ve con una bolsa de plástico y un palo, objetos con los que fabricaba un hatillo para trasladar sus pertenencias. Era cuanto tenía. Le habían robado la mochila y el dinero. Dormía en la calle. Se lavaba los dientes en un McDonalds. Conoció a un artista callejero -«Alexis, un compadre canario que había pateado Europa»- y se unió a su show tocando los tambores. El pollo asado que tomaban en un parque, gracias a las monedas de los turistas, sabía a gloria.

Luego recaló en Bolonia y llamó a de un cámara que había conocido en la India. Éste le dio comida y cobijo y él le correspondió siendo, gratis, su ayudante de cámara. Un día cubría un partido de baloncesto y al siguiente grababa el anuncio de una cafetera. Allí le picó el gusanillo por el cine, así que, cuando regresó a España y su madre le dijo «Osel, no puedes estar sin hacer nada, ¿a qué te vas a dedicar?, tuvo claro qué responder: «Estudiaré cine».

-Osel, ¿y rodarías una película de tu vida?

-No, mi vida es demasiado complicada para hacer una película. Me han propuesto hacer una biografía pero no podría ver la luz hasta que muriera porque habría gente que se escandalizaría. Soy una persona radical, abierta, que no le da importancia a lo que piensa la gente y que hace lo que le apetece.

Entronizado hoy en Dharamsala Tseny Khentrul Tenzing Tseten Rimpoché, tulku de Geshe Lobsang Gyatso 0

Posted on abril 07, 2009 by SanghaVirtual.org

El tulku de nueve años, Tseny Khentrul Tenzin Tseten Rimpoché, ha sido entronizado hoy como la reencarnación del difunto Geshe Lobsang Gyatso, fundador del Instituto de Dialética Budista, en el Colegio Sarah de Estudios Tibetanos Superiores, en una ceremonia formal en Dharamsala.

Una batería de altos funcionarios de la Administración Central Tibetana, incluyendo el Ministro de Justicia, Pempa Tsering, portavoz del Parlamento en el Exilio, y miembros del Parlamento y del Kashag estuvieron presentes en la ceremonia de coronación en el templo principal de Tsuglagkhang. También han estado presentes representantes de varios monasterios y Organizaciones No Gubernamentales.

Tulku Tseny Khentrul Tenzin Tseten Rimpoché nació el 14 de mayo de 2001 en Ladakh. Sus padres son Tsering Gyaltsen y Kesang Yangkyi, y fue reconocido por Su Santidad el Dalai Lama como reencarnación del difunto Geshe el pasado 1 de febrero de 2006.

Geshe Lobsang Gyatso

Geshe Lobsang Gyatso

El difunto Venerable Lobsang Gyatso nació en 1928 en una pequeña aldea de Tíbet. Se ordenó con nueve años, viajando al centro del Tíbet para estudiar en el Monasterio de Drepung. Huyendo del país en 1959, fundó el Instituto de Dialéctica Budista en Dharamsala bajo el consejo de Su Santidad el Dalai Lama.

“La fundación del Instituto y el Colegio Sarah de Estudios Tibetanos Superiores es el trabajo por el que Lobsang Gyatso será mejor recordado”, ha publicado el Instituto en su sitio web.

El Instituto evolucionó bajo su dirección hasta convertirse en una institución definida únicamente por su deseo de ofrecer una educación correcta a los jóvenes tibetanos en el exilio.

Patriota tibetano y fiel seguidor de Su Santidad el Dalai Lama, el difunto Venerable Lobsang Gyatso emergió como un crítico social sin temores y un hombre profundamente espiritual.

Fue asesinado por un grupo de asaltantes en su residencia en febrero de 1997.

Fuente: Tibet.net

Fallece Penor Rimpoché, cabeza del linaje Nyingma Palyul 0

Posted on marzo 30, 2009 by SanghaVirtual.org

Pema Norbu Rinpoche (1932 - 2009)

Pema Norbu Rinpoche (1932 - 2009)

Lamentamos la partida de Penor Rimpoché, Su Eminencia el 11º Pema Norbu, guardián del trono del linaje Palyul de la escuela Nyingma, que falleció el 27 de marzo. Tenía 77 años.

Según un comunicado del monasterio de Namdroling, Penor Rimpoché pasó sus últimos momentos en meditación profunda en su residencia del monasterio, en Bylakuppee, al sur de la India.

Rimpoché abandonó el Hospital Columbia Asia de Bangalore a las 15:30 h. del mismo día, donde fue admitido el pasado día 24 debido a una enfermedad crónica. Rimpoché recibió ofrecimientos de muchos altos lamas Nyingma, tulkus y dignatarios en el centro hospitalario. En el monasterio, los responsables organizaron oraciones junto a él, según el comunicado.

Como muestra de respeto, todos los ministerios y oficinas del Gobierno Tibetano en el Exilio han cerrado hoy por la tarde, después de una sesión de oraciones celebrada de 14 a 15 horas a la que acudieron altos funcionarios del gobierno, incluidos algunos miembros del Kashag.

Su Eminencia se estableció en el sur de la India, donde con ayuda de unos pocos monjes construyó el monasterio Palyul Namdroling. Desde entonces se ha convertido en una de las instituciones budistas tibetanas más grandes del mundo, albergando a más de 6.000 monjes y monjas.

Su Eminencia es reverenciado por su amor y amabilidad, así como por su compasión en bien de todos los seres.

La comunidad budista de Kalmikia pide al Kremlim que permita la visita del Dalai Lama 0

Posted on marzo 21, 2009 by SanghaVirtual.org
Monjes kalmikios
Monjes kalmikios

EFE. Moscú. El líder budista de la región rusa de Kalmikia -una pequeña república junto al mar Caspio-, Telo Tulku Rinpoche, ha pedido al Kremlin que permita una visita pastoral del Dalai Lama, líder de la comunidad tibetana en el exilio, pese a la frontal oposición china.

“Una nueva reunión con el Dalai Lama sería el mejor regalo que los dirigentes rusos podrían hacerle al pueblo kalmiko con ocasión del 400 aniversario de la entrada voluntaria de la región en el seno de Rusia”, señala la carta remitida a los dirigentes rusos por el líder budista kalmiko, informó hoy la agencia Interfax.

Telo Tulku también ha enviado una carta al Ministerio ruso de Asuntos Exteriores para solicitarle que expida un visado al Dalai Lama para que viaje a Kalmikia.

La última visita del Dalai Lama a esa república rusa bañada por el mar Caspio en noviembre de 2004 desató duras críticas por parte de China.

Entonces, el Dalai Lama se reunió con Telo Tulku y consagró un templo budista, pero no llegó a entrevistarse con ningún dirigente político.

El Kremlin mantiene que no puede mantener contactos oficiales con el Dalai Lama al haber suscrito un acuerdo de amistad y cooperación con China, país que considera al líder tibetano un dirigente político independentista.

El XIV Dalai Lama viajó por primera vez a este país en 1992, año en que realizó una visita no oficial y efectuó un oficio religioso en la región siberiana de Buriatia, una de las tres repúblicas budistas del país, junto a Tuva y Kalmikia.

Rusia acoge a más de un millón de fieles budistas, mientras la mitad de la población de Kalmikia (300.000 habitantes) profesa esta religión.

El Kalon Tripa hablará sobre el papel pacificador del budismo 0

Posted on marzo 05, 2009 by SanghaVirtual.org

Samdhong Rimpoché

Samdhong Rimpoché

Atendiendo a la invitación de la Fundación de Escritores y Literatura de la SAARC (Asociación Surasiática de Cooperación Regional), el Kalon Tripa, profesor Samdhong Rimpoché, acudirá a la sesión inaugural del seminario internacional sobre el papel del budismo en la paz.

La Fundación de Escritores y Literatura de la SAARC (FOSWAL) fue establecida en 1987 para crear afinidades emocionales, intelectuales y culturales en la región. Es una entidad dependiente de la SAARC presente en India, Pakistán, Sri Lanka, Bangladesh, Bután, Nepal, Maldivas y Afganistán, autorizada legalmente para organizar programas culturales relacionados con la literatura.

La conferencia tendrá lugar en el Centro Internacional de India del 4 al 5 de marzo. El Kalon Tripa ofrecerá una conferencia bajo el título “El budismo como pacificador”.

Durante el discurso del seminario, una galaxia de personalidades hablará sobre el budismo comprometido y economía budista, artes y arquitectura budistas, valores budistas, budismo y globalización, etc.

Fuente: Tibet.Net

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    El mérito acumulado durante miles de años puede esfumarse con un solo enfado. — Shantideva

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